Regulación emocional

Cuanto más intentamos empujar ciertas emociones fuera, más intensas pueden volverse.

A veces aparece ansiedad. Otras veces bloqueo, irritabilidad, rumiación, necesidad de distraerse constantemente o esa sensación de seguir funcionando “normal” por fuera mientras por dentro algo no termina de sostenerse.

Muchas veces el problema no empieza en la emoción en sí, sino en la lucha constante contra lo que se siente.

Qué significa regular una emoción

Muchos autores dentro de la psicología coinciden en definir la regulación emocional como la capacidad de influir en cómo experimentamos, atravesamos y expresamos lo que sentimos.

No significa dejar de sentir. Tampoco controlar completamente lo que ocurre dentro de nosotros.

Regular una emoción implica poder reconocerla, entender qué la activa y responder de una forma que no nos desborde ni nos haga más daño.

El DSM-5 no define la regulación emocional como un diagnóstico en sí mismo. Sin embargo, sí recoge dificultades relacionadas con la intensidad emocional, la impulsividad o la inestabilidad afectiva dentro de distintos cuadros clínicos, especialmente cuando una persona siente que sus emociones la sobrepasan o afectan significativamente a su vida diaria.

Cuando intentamos evitar lo que sentimos

“No debería afectarme tanto.”
“Tengo que seguir.”
“Mejor me distraigo con otra cosa.”
“No quiero pensar en esto.”
“Si paro, me hundo.”

A corto plazo, evitar una emoción puede generar alivio. Puede parecer que funciona porque permite seguir, responder mensajes, trabajar o simplemente hacer lo que toca.

Pero cuando esta se convierte en la única forma de relacionarse con el malestar, muchas veces aparece otra cosa: desconexión emocional, agotamiento, irritabilidad, sensación de vacío o dificultad para entender qué nos está pasando realmente.

No siempre se nota desde fuera. Hay personas que siguen funcionando, pero por dentro están sosteniendo demasiado.

Cómo puede verse la desregulación emocional

A veces aparece como:

  • pasar de estar aparentemente bien a sentirse completamente sobrepasada en poco tiempo
  • bloquearse en conversaciones o situaciones de tensión
  • sentir emociones muy intensas que duran horas o días
  • darle vueltas continuamente a una situación sin poder salir de ahí
  • necesitar controlar constantemente lo que ocurre alrededor
  • reaccionar impulsivamente y arrepentirse después
  • desconectarse emocionalmente o sentir que no se siente nada
  • funcionar hacia afuera mientras internamente hay agotamiento constante

Muchas personas sienten culpa por no poder “gestionarlo mejor”, cuando en realidad llevan demasiado tiempo funcionando en alerta.

El cuerpo también participa. Cuando existe mucha activación interna, estrés acumulado, hipervigilancia o ansiedad sostenida, no siempre es posible acceder primero a la lógica. A veces el sistema nervioso necesita bajar activación antes de poder ordenar lo que siente.

Cuando regularse se vuelve difícil

Para algunas personas, regular emociones nunca fue algo que pudieran aprender de forma segura.

Puede ocurrir cuando hubo invalidez emocional, experiencias traumáticas, ansiedad mantenida, exigencia constante o la necesidad de sostener demasiado durante mucho tiempo.

Hay personas que aprendieron a no mostrarse vulnerables. Otras aprendieron a anticiparse a todo. Otras viven en alerta incluso cuando aparentemente “todo está bien”.

Y muchas veces, más que preguntarse “qué me pasa”, puede ser importante empezar a preguntarse de dónde viene esta forma de reaccionar.

Qué función tuvo. Qué intentaba proteger. Y por qué ciertas emociones todavía siguen viviéndose como una amenaza.

Qué lugar puede tener la terapia

La terapia individual puede ayudar a entender por qué ciertas emociones se vuelven tan intensas, por qué aparece bloqueo, por qué cuesta tanto poner límites o por qué algunas personas viven sosteniendo más de lo que pueden.

No se trata únicamente de “calmarse”. Muchas veces el trabajo terapéutico implica entender qué hay detrás de ciertas respuestas emocionales y construir una forma distinta de relacionarse con una misma.

Contáctame